

Era el 20 de septiembre del año en curso cuando, en una sencilla y sentida celebración, la Hna. Jeanne fue enviada a la misión de la Congrega-ción fuera de su isla malgache.( PDF )
En directo desde el Congo
Hna. ZOLY Tiana Jeanne
Los tres meses pasados en Kinshasa me parecen cortos pero ricos en experiencias. En este tiempo de las fiestas de Navidad y del Nuevo Año les quiero compartir lo que los Kinois me enseñan.
« Bienvenida al país más bello del mundo Hermana » me dijo un militar del Congo. Y para él es verdad a pesar de todo lo que hay que hacer a nivel de la pobreza de la mayoría del pueblo: la inseguridad, los niños hechiceros, y la suciedad de la Capital, por nombrar algunos… El Congo es bello y muy rico. A pesar de esta pobreza, veo mucho dinero, dinero en todas partes, a la vista de todo el mundo en las casas de cambio de dólares a la orilla de los caminos.
Que la Paz reine en el Congo!
Con los Kinois, aprendí que una discusión en alta voz no siempre es una pelea sino tal vez la forma de hablarse. Me estoy acostumbrando a escuchar casi todos los días las discusiones entre choferes, colectores, vendedores, entre policías de carreteras y choferes o pasajeros… Pero es sorprendente, siempre se arreglan entre ellos. Ya no me da miedo de todos los viejos vehículos de transporte público donde uno se sienta en bancos de madera, muy apretado, con puertas abiertas, pequeñas ventanas, y choferes casi siempre muy estresados. La gente me da seguridad con su acogida.
Paz a cada uno de ellos !
Aprendo que el Dios de los Africanos no está en ningún lugar pero está en todas partes. Veo almacenes que llevan nombres como: Gracia de Dios, Dios da, Hijas de Jesús, Todo viene de Dios, Dios es grande, Dios de gracia, Dios poderoso, Todo depende de Dios…
Deseo que quien venga al Congo habite bajo el techo en profundidad!
Lo que es más vistoso y remarcable, son las telas de todos los colores adornadas de imágenes religiosas como Jesús, María, Dios Padre, el Espíritu Santo, los Santos(as), los responsables de las Iglesias. Todo el mundo se viste con telas de colores de la cabeza a los tobillos. En cada fiesta las gentes cambian fácilmente su vestido y para cada acontecimiento tienen su traje elegante. Estoy confundida entre la realidad y la pobreza de la cual se habla. Espero que su forma de vestir sea el símbolo de su fe en lo cotidiano. Muchas cosas artificiales se venden muy bien aquí, cabellos, flores, cremas para cambiar el color de la piel…etc.
Con frecuencia se presenta la persona nombrando sus diplomas. Se celebran solemnemente todos los diplomas. Se hace el recorrido de la ciudad en carro, con pitos, se toca música, se colocan polvos en el rostro y todos toman un gran refrigerio. Yo me pregunto por qué?
Entre los Kinois aprendo que el respeto de la persona comienza cuando se tiene en cuenta su cultura, sus costumbres… Comprendo que de un país a otro estoy invitada a encontrar mi identidad y a no hacer comparaciones dentro de un espíritu de apertura y libertad, en la acogida del otro al punto de seguir el ritmo del Tam-tam para cantar. Nadie tiene cuaderno de cantos, pero se canta y se danza. La parroquia está bien organizada. Incluso hay un servicio de acogida que se encarga de despertar a los que se duermen durante la Misa. Mi primera Navidad en el Congo estuvo bien marcada por una celebración muy solemne donde todo el mundo participó a su manera. Al terminar mi compartir, les agradezco los votos y los deseos que me enviaron. Yo estoy bien y todo va bien porque Dios está conmigo.
FELIZ AÑO 2011
Hna. ZOLY Tiana Jeanne
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Fin de articulo (T6)
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